El grupo ha logrado mucho éxito y ha contribuido a rejuvenecer
las ideas internacionales sobre cuestiones del comercio internacional
del vino. Este éxito se basa en el interés compartido que
fomentó el origen del grupo.
Un mejor entendimiento sobre cuestiones mundiales del vino
En primer lugar, el grupo ha creado un foro para compartir información
y para la discusión, deliberación y mejor entendimiento
de las cuestiones mundiales del vino. Los típicos temas abarcados
incluyen asuntos tales como:
- tendencias en la producción y ventas del vino,
- la situación de negociaciones comerciales bilaterales y multilaterales,
- la situación de cuestiones vinícolas en la OIV, Codex
Alimentarius y la OMC,
- prácticas vitivinícolas,
- cuestiones de etiquetado y propiedad intelectual, etc.
Las deliberaciones sobre estos y otros asuntos han desarrollado un
mejor entendimiento de la gama de posibles enfoques en dichas cuestiones
y en algunos casos, han resultado en la formulación de un acercamiento
basado en el consenso del grupo.
La fundación de todas las demás actividades de los Productores
de Vino del Nuevo Mundo es la información compartida. Es la base
en la que el grupo se fundó y es la plataforma en la que se ha
desarrollado su éxito.
El Acuerdo de aceptación mutua sobre prácticas enológicas
Las primeras discusiones de los Productores de Vino del Nuevo Mundo
identificaron posibles amenazas al comercio que surgieron de varias
reglas nacionales sobre prácticas enológicas. En la primera
reunión de Zurich, se acordó que tales diferencias no
deben ser una base para levantar barreras técnicas al comercio.
A partir de este momento, se acordó redactar un Acuerdo de aceptación
mutua sobre prácticas enológicas (AAMPE). El texto del
Acuerdo se abarcó por primera vez en Santiago de Chile en octubre
de 1999 y se fue desarrollando en las reuniones posteriores de Queenstown,
Nueva Zelanda y Sonoma, Estados Unidos de América.
El texto del Acuerdo, que se considera un tratado de pleno derecho,
recibió la aprobación preliminar de Estados Unidos, Australia,
Nueva Zelanda y Canadá en la apertura de la reunión de
Adelaida de abril del 2001. El texto finalmente fue firmado en Toronto
por Australia, Canadá, Chile, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Argentina firmó el acuerdo en diciembre del 2002.
El texto del Acuerdo se anexa al presente. El depositario del Acuerdo
es Estados Unidos. El texto del Acuerdo se puede encontrar en el sitio
Web siguiente: http://www.ita.doc.gov/td/ocg/wwtg.htm.
El Acuerdo marca un hito en el desarrollo del comercio internacional.
Es el primer acuerdo de aceptación mutua multilateral, en cualquier
campo, que cumpla plenamente con el Acuerdo sobre Obstáculos
Técnicos al Comercio.
Para los vinicultores, exportadores e importadores, las consecuencias
del Acuerdo son profundas: un acceso asegurado a mercados sin los costos
y problemas que surgen de barreras al comercio basadas en prácticas
enológicas diferentes. En términos sencillos, el Acuerdo
acepta que existen diferencias históricas en las normas nacionales
que rigen las prácticas enológicas, pero los países
signatarios aceptan que el vino elaborado en otro país signatario
debe poder venderse en su mercado, a pesar de dichas prácticas
enológicas diferentes. Sin embargo, el acceso a los mercados
queda sujeto al cumplimiento de las obligaciones de la OMC para proteger
la salud y la seguridad de los consumidores y para prevenir el engaño
de los mismos. El Acuerdo se basa en los principios de la OMC y las
excepciones al acceso generalmente permitido son consistentes con las
normas de la OMC.
Actuaciones conjuntas frente a la OMC, OIV, Codex
Si se logra un consenso sobre un asunto, esto suele engendrar un enfoque
coordinado a las cuestiones vinícolas en otros foros internacionales,
en particular la Organización Mundial del Comercio, la OIV y
el Codex Alimentarius. Con frecuencia se celebran reuniones de comités
informales antes de las reuniones de dichos grupos para identificar
asuntos de interés común y para lograr un enfoque coordinado,
si resulta posible. Esta coordinación asegura que el grupo y
los países participantes tengan una voz fuerte en las organizaciones
internacionales, que a menudo sirva como contrapeso a los puntos de
vista más restrictivos propugnados por algunos otros países.
El Grupo piensa crecer como una fuerza que influye en el desarrollo del
comercio internacional del vino. Con la realización del AAMPE,
el próximo objetivo del grupo será un acuerdo sobre el etiquetado.
El AAMPE consagra y exige la obligación de abarcar cuestiones
de etiquetado. El grupo del sector privado ha sugerido que un acuerdo
sobre cuestiones de etiquetado debe limitarse a la información
universal obligatoria, específicamente:
y debe basarse en los principios de aceptación mutua (véase
la declaración del sector privado de la
reunión de Sonoma).
El trato inicial por los gobiernos del acuerdo sobre el etiquetado está
programado para Adelaida en abril del 2001.
Más allá del acuerdo sobre el etiquetado, el grupo cuenta
con un amplio alcance para abarcar temas del comercio internacional del
vino. Los países participantes pueden plantearse los puntos que
deseen, así ofreciendo una amplia oportunidad para abarcar asuntos
siempre y cuando surjan. El orden del día para la reunión
de Adelaida incluye, por ejemplo en el sector privado, temas de aranceles
sobre vinos y posibles consultas con la industria europea, mientras el
orden del día para el sector público incluye temas de indicaciones
geográficas y términos tradicionales.